La Sal de la Vida son las memorias del feminismo, las epistemologías feministas que
compartimos en esta sección. Hoy la protagonista es la ingeniera informática Núria Barceló i Peiró con una amplia experiencia trabajando en diferentes culturas dentro del sector informático y tecnológicos como los programas de cooperación pública relacionados con la innovación, hecho que confiesa la devuelve a sus sueños de juventud.
Núria Barceló se considera una persona flexible y motivada para afrontar los cambios en el sector cambiante de la tecnología. Ella es catalana, ha vivido en Barcelona, pero también en muchas ciudades como Buenos Aires, Madrid, Winterthur en Eindhoven, hecho que propicia que hable muchos idiomas.
Nos lo contará en su autobiografía
soy catalán, nascuda a Barcelona i fa 23 años que vivo en los Países Bajos.
Estudié Ingeniería Informática en Barcelona donde viví hasta los míos 24 años, después me fui un año y pico a trabajar en Argentina, después en Madrid, volví a Barcelona, dos años y medio en Suiza y finalmente me he establecido en los Países Bajos.
En estos momentos trabajo en una empresa de semiconductores que hacemos chips electrónicos y estoy todo el día con mucha gente técnica, con gente de las universidades de investigación y empresas que forman parte del ecosistema de los semiconductores.
En mis primeros 20 años de vida profesional he trabajado en consultorías, y hace unos 12 años vine a parar a esta empresa de semiconductores donde me he movido en diferentes departamentos. Pienso que esto me ha forjado un poco como soy, pero también yo he influido un poco en mis alrededores. Y creo que esto está bien.
Yo estaba muy acostumbrada a tener mi revisión ginecológica una vez al año. Y cuando llegué aquí, debía tener unos 31-32 años al ir a hacerme la revisión anual ginecológica me dijeron que no, que los Países Bajos se hacían cada cinco años. Pedí por qué no anual, lo encontraba muy raro. Al confrontar al médico de cabecera sobre cómo era posible que al ginecólogo sólo se fuera cada cinco años y en cambio a los dentistas nos hicieran ir dos veces al año, el médico fue muy claro:
– Estadísticamente una visita al ginecólogo cada cinco años es suficiente, en cambio existen muchas enfermedades que provienen de no tener una buena higiene bucal.
Me sorprendió mucho, me costó aceptar, pero después entendí que es otra forma de hacer las cosas y que si estadísticamente al final no hay más gente enferma que, por ejemplo en cataluña, pues, es que hay otras formas de hacer las cosas.
Pienso que esto es un buen aprendizaje y me gustaría que la gente tuviera la posibilidad de trabajar con gente que es diferente y que sí hay momentos, sobre todo al principio en el que choca, porque tú vienes con tu bagaje, también debemos estar abiertos a ver qué hace el otro, porque puede ser de utilidad y podemos aprender. Así que aliento a todo el mundo a tener algo de curiosidad por ver cómo es la otra persona.
Fantástico, Nuria. Y cuáles son tus referentes?
Mis referentes de cómo soy actualmente son mis padres que me han dado mucha firmeza e influencia en los valores que tengo hoy en día. Tengo tres hermanos y nos han intentado educar de forma bastante igualitaria si lo comparo con otras familias, aunque mi madre es ama de casa y mi padre trabajaba en el 100%.
Y después, referentes de gente que me he encontrado, o bien leyendo libros o bien mirando películas, o gente que ha trabajado a mi alrededor.. muchas veces no nos damos cuenta de que son referentes hasta mucho más tarde. Últimamente cuando me lo piden pienso que quizás no era consciente de que lo eran y ahora es más fácil identificarlos.
Y cuáles serían las personas o movimientos radicales que te hayan marcado, Nuria?
Yo creo que siempre he buscado movimientos en los que se intenta romper la parte de la jerarquía, sea la jerarquía patriarcal, la eclesiástica, la de los movimientos sociales.
Aunque en estos momentos no soy practicante he sido educada católicamente. Cuando era joven formé parte deHora3, un grupo cristiano que defendía una iglesia más horizontal y no tan vertical. En este sentido lo que me atrae es esto; buscar la parte en la que todos y todas seamos o tengamos las mismas oportunidades.
Hablemos del patriarcado. ¿Has tenido algún enfrentamiento con el patriarcado, Nuria?
Constantemente! Menos cuando era joven, y más ahora en que me he ido haciendo mayor. Se hace difícil porque te das cuenta de cómo el patriarcado está incrustado en nuestros valores y la forma de hacer tanto en hombres como en mujeres, porque en esto la cultura influye en los dos géneros.
Nuria, ingeniera informática con una amplia experiencia trabajando en diferentes culturas dentro del sector informático y tecnológico, le pedimos ahora por su presente y si la diversidad cultural forma parte de su presente.
Pues mira, yo pienso que, querido o no querido, el hecho de haber vivido en tantos países me ha aportado diversidad aunque a veces me cuesta aceptar la diferencia. El hecho de vivir en diferentes lugares me ha ayudado mucho a ver que las cosas se pueden hacer de muchas formas diferentes para llegar al mismo resultado. Y no significa que sea una experiencia mejor que otra, sino que hay distintos caminos para ir a Roma.
Me gusta encontrar cosas que son diferentes y por eso me gusta viajar.
Y la siguiente pregunta hace referencia a qué valor das al legado de las minorías que te han precedido. Tienes algún ejemplo?
Las mujeres somos, con lo mínimo, el 50% de la población del mundo, pero sin embargo nos tratan como minoría. Soy catalana pero aquí también parte de una minoría. Yo creo que esto me ha formado y también el hecho de poder reivindicar un poco el hecho de que por ser catalana, por ser mujer, por el hecho de que soy bajita, por el hecho de ser, con algunas características que no siempre son vistas de forma positiva, me ha hecho un poco reivindicar y decir que esto son sólo características y que forman parte de mi persona, d’una manera positiva o negativa, pero que no son ni mejores ni peores que otros. Y que toda esta diversidad es algo positivo y que debería abrazarse y darle cabida.
Y cuáles serían las memorias de feminismo o de feministas que quisieras compartir con nosotros?
Pues esto es un poco lo que decía al principio. Yo siempre he sido atraída mucho por lo que son personajes, y sobre todo femeninos, que han reivindicado un poco su sitio. Que el hecho de ser mujer, el hecho de ser alta, el hecho de ser pequeña, grande, guapa, fea, o lo que sea, no tiene por qué condicionar la forma de hacer las cosas.
Recuerdo muchas películas como yentl, de la Bárbara Streisand, recuerdo también los libros de la Montserrat Roig, cuando los leía, un de Isabel Clara Simó, con el libro Los ojos de Clídice, por ejemplo. Esto es algo que me ha impregnado siempre mucho, ver que hay gente muy, muy potente y que son mujeres. Ahora estoy leyendo mucho en la Nobel Han Kang, una maravilla sobre todo en un mundo tan machista como el coreano.
Seguimos con las preguntas de presente Núria, tú te has pedido por tus privilegios?
Pues sí, porque en muchas cosas soy privilegiada. El hecho de haber estudiado Ingeniería Informática me ha dado la posibilidad de tener un trabajo bien remunerado, con lo que económicamente, comparado con mucha gente de este planeta, pues es favorable, soc blanca, esto también me da privilegios. El hecho de vivir en los Países Bajos también me da otros privilegios, comparado con otros países. Que a veces comparamos gente que viene, por ejemplo, de África o de Asia y los tenemos como de segunda categoría. Y sí me he dado cuenta mucho, sobre todo cuando vivía en Argentina o Suiza. El hecho de tener un pasaporte europeo me daba unos privilegios que otra gente que venía de otros países no los tenían. Y esto visibiliza el hecho de dónde procedes, que no depende de cómo eres tú, te da ciertas ventajas o desventajas, es bastante colindante.
Y respecto a la discriminación, podrías confirmar que como mujer has sufrido discriminación?
Discriminación sí, por ser mujer. Yo estoy muy convencida de que si hubiera nacido hombre en estos momentos, mi vida profesional, que no pública, yo ahora tendría otra profesión, otro nivel. Esto me he dado cuenta mucho en el trabajo comparado con otros compañeros masculinos.
como humanos, nos intentamos comparar o adaptar un poco al mundo que nos rodea. Entonces, en mi caso, yo que tengo tres hermanos, el mundo masculino lo entiendo bastante bien o me encuentro bastante a gusto. Y trabajando en empresas tecnológicas, también, evidentemente, estoy muy rodeada de hombres. Entonces me he ido adaptando. Tengo algunas características que suelen atribuirse a los hombres. Y esto se podría ver como un tema de lavado del cerebro. I, después, todo el tema que a las mujeres, sobre todo, nos están constantemente diciendo cómo debemos hacer las cosas, cómo debemos comportarnos para ser aceptadas. Y eso sí lo veo como una especie de brainwashing, que no nos damos cuenta de la influencia que tiene en nosotros.
Habría una identidad feminista con la que tú te reconoces, Nuria?
Jo, sobre todo, me reconozco mucho con la parte de dar las mismas oportunidades. La de dejar el género aparte y fijarse en las cualidades de la persona. A mí siempre me ha sorprendido mucho el hecho de que, por tenerte dos senos, una vagina i una vulva, se me digan ciertas cosas, mandarín, profesionalmente, estas características físicas no las utilizo a la hora de realizar mi trabajo. Sí que me cuesta a veces con ciertos feminismos, pero esto está bien, tener muchas facetas del feminismo para dar cabida a mucha diversidad de gente es positivo. Pero, evidentemente, con algunos me cuesta más. Yo soy mucho de dar cabida a todo el mundo y cuando se quiere ser muy inclusivo pero se excluye, me cuesta un poco más aceptar este feminismo. Pero, com ja él dijo, a mayor diversidad en el feminismo, mejor.
Y ahora actualmente, hay algún trabajo en relación al feminismo que estés haciendo, Nuria?
Soy fundadora de una asociación sin ánimo de lucro, aquí en los Países Bajos, para dar visibilidad a las mujeres que trabajan en empresas técnicas que se llama Roleitout. la banda, apoyo al grupo de diversidad de género de la empresa donde trabajo.
¿Cuál es tu agenda secreta feminista actual?
No diría que mi agenda es muy secreta, pero que sí aprovecho cualquier momento para luchar por ello y visibilizarlo.
Y si tienes que definir qué es para ti la Sal de la Vida, Nuria, qué dirías?
Para mí la Sal de la Vida es un poco lo que nos hace mover, lo que nos motiva a levantarnos cada mañana para llegar al final del día. Y por eso creo que está muy bien tener objetivos, ciertos hitos para mejorar este mundo, aunque sea un mono.
LA SAL DE LA VIDA, Feminismo contemporáneo en primera persona.
Por ÁNGELES BRONSOMS





