LAURA KLAMBURG es directora d’art, la ilustradora, educadora formada en EINA y en Estados Unidos. Ha sido profesora de diseño en Eina, Idep y Bau durante 15 años. Actualmente vive ahora en Les Olives (Baix Empordà) i es autora de diversos llibres LA SEGUNDA PIEL MAS RARA DEL MUNDO, UN PIJAMA PARA ROBIN, LA TIRA DE MUJERES.
Laura hace su propia autobiografía y se describe así: diseñadora, la ilustradora, dibujante, amante de la vida, del divertido, de pasárselo bien, Día de San Valentín, inconsciente.
Queremos pedirte por tus referentes: personas, movimientos, memorias del feminismo o feministas con los que te sientes identificada, han influido en tu perspectiva, han ayudado a concienciarte y construido tu mirada feminista?
Hay mucha gente que es un referente que no tiene nombre, son gente que son valiente, transparente, originales, son la gente que me ha acompañado y me acompañan todos los días. Luego está el Poli, el lou, el Tibor Kalman, janis, Yo Bárbara Kruger, Jenny Holzer, gente que comunica, comunica con todo tipo de medios, gráficos, visuales, música, dansa. El primer movimiento radical que me viene a la cabeza es el de las Chicas guerrilleras, una nueva york, a los años 80, cuando llegué.
En los años 80 Nueva York era la ciudad, era un marco de expresión, las calles, la fachada era brutal. Todo el mundo se expresaba en las calles, de grafiteros hasta gente que empapelaban las calles “de la noche a la mañana” y exponían lo que tenían en la cabeza. Entonces las Chicas guerrilleras eran un movimiento brutal que, con una gráfica muy contundente y muy clara se presentaban enmascaradas, con una careta de gorila, y reflejaban la incomodidad y el inconformismo de las mujeres, sobre todo en el mundo del arte, y la falta de representación y la represión en general.
Y en este ámbito laboral o personal, qué obstáculos has encontrado en tu camino: techo de cristal, discriminaciones, edatismo, misogínia, algún enfrentamiento con el patriarcado?
No directamente.
A ver, yo soy feminista en el sentido de que defiendo que la mujer no esté en un nivel inferior con otro ser humano. Pero entonces yo soy una persona bastante privada y cuando me presento al público -de forma profesional o social-, siempre presente, porque no sé hacerlo de otra forma, con la persona. A partir de aquí, si alguien me trata como mujer, entre cometes, o sea de forma diferente que a una persona, aparte de cualquier género, entonces yo reacciono. Y a veces, mis reacciones sin género han causado que una persona que me trate como mujer con un género inferior o más delicado, por decirlo de alguna manera, a aquella altra persona li xoqui. Pero le choque porque espera tal vez una respuesta más femenina y yo en ese sentido no tengo género. Soy persona por delante de todo.
Yo no soy consciente de haber sufrido discriminación, no lo tengo como una frustración personal, pero supongo que sí, que he recibido discriminación de género cuando me he quedado embarazada, el toco cinturón, he tenido que dejar de trabajar unos meses o trabajar en menos horas porque tenía que cuidar a mis hijos. Sí, y la conciliación esta no… no funciona, quiero decir, e incluso no queda bien. No queda bien tener esa necesidad de cuidar a tus hijos, que es algo tan biológico y tan precioso.
Entonces, sí, ya nivel de sueldo y de remuneración, totalmente. Lo que ocurre es que las mujeres, y conozco a muchas mujeres que son magníficamente empresarias, les envejo, pero a mí me falta bastante ese criterio y yo creo que el género masculino se aprovecha de la mujer en este sentido y nos remuneran a la baja. Y tenemos tendencia a no quejarnos, y esto debemos corregirlo.
La diversidad cultural está en su presente, laura?.
A ver, yo tengo un apellido alemán, unos orígenes catalanes, muy catalanes, cátaros para ser más específicos, alemanes no específicos porque no tienen más importancia que una anécdota histórica. Y después he vivido, he viajado poco por el mundo como turista pero sí he vivido bastante por el mundo, en Estados Unidos, en Canadá y donde me han acogido. Entonces, viviendo en otros mundos, experimentas la cultura de otros sitios. Y he tenido el privilegio de vivir otras culturas. Entonces para mí las otras culturas son vivencias, vivencias que he tenido. Y en este sentido me han dado mucho. A mí la experiencia con la cultura es esto, es un recibir continuo. Y por tanto un gran respeto y un privilegio y que dure..
¡Qué valor das tú a estas minorías que te han precedido?
Tengo dos ejemplos que son curiosos. Uno es mi apellido, que para mí siempre ha sido anecdótico, porque nadie sabe esta familia alemana quiénes eran y de dónde venían. Lo investigamos, pero yo creo que son una gente que van… un hogar, que en la época, a principios de siglo, emigró a Centroamérica para montar una fábrica, que era la época de las habaneras, por decirlo alguien, que la gente se iba a hacer las Américas.
Pero yo creo que con esa migración le cambiaron el apellido. Entonces no hay rastros. Este apellido es único en el mundo, en el sentido de que los que estaban en Alemania no tenían ese apellido, porque no hay rastros allí.
Entonces, dicho esto, crecer en Cataluña, una Cataluña con una personalidad y una cultura brutales y magníficas, con un apellido alemán, no era algo en negativo, ni mucho menos, pero sí que era algo divertido, en el sentido de que nadie sabía dónde ubicarte. Entonces, para mí, era una liberación magnífica, porque yo podía ser cualquier cosa. ellos eligen, podría ser, yo qué sé, superrica, los súper pobres, o superextravagante, el súper… Quiero decir, no era de familia de nadie, era quien quería ser. Y esto era brutal.
Después, la libertad de tener ese apellido que nadie ubica, esto es un tipo de marginación, pero muy cachonda, porque nunca fui una catalana auténtica, de verdad. Siempre me decían, vienes de? Yo jo dic, yo de aquí. Pero después, sí que he vivido 11 años en Estados Unidos, después de estudiar fui allí. Sí experimenté por primera vez el ser de fuera, No?, y el ser como una inmigrante. Sí que es verdad que fui a parar a Nueva York, que es un lugar donde hay muy poca gente que sea de allí, que es una ciudad que está formada por inmigrantes, entonces hay un gran respeto por el inmigrante, porque es un New Yorker: En el momento en que llegas allí, eres neoyorquino. Pero sí, por primera vez, me di cuenta de que el fenómeno Nueva York, manhattan, es una ciudad que está formada por gente de fuera, que han venido a hacerse un futuro allí. Y yo fui a Nueva York simplemente por ganas de trabajar en diseño gráfico, y nunca pensé que me iba a meter en ese territorio de la inmigración, que era curioso e interesante, pero siempre en positivo. Son cosas que te enseñan a valorar lo que tienes y lo que no tienes, y los demás.
Y en este aspecto, y desde una perspectiva feminista.. has reflexionado sobre tus privilegios o su ausencia en tu entorno?
Ser, de entrada, el privilegio de tener una cabeza que te funciona y que te ayuda a razonar todas las situaciones en las que te encuentras. Esto ya… es un gran privilegio. Pero después, el privilegio de poder mezclarte con otras culturas, y recibir, porque es un lujo. Poder recibir otras culturas es un regalo.
Queremos pedirte con qué identidad feminista te reconoces.
A ver, yo he tenido la suerte de vivir la transición, yo era pequeña cuando Franco vivía, pero gracias a Dios viví esa época, gracias a Dios, porque es una parte histórica brutal. Y cuando ese hombre, desgraciadamente, murió de muerte natural, cuando finalmente murió y empezaron a salir a los partidos políticos y salió la Pasionaria, fue un personaje tan magnífico. Pero al mismo tiempo tan persona, o sea, por supuesto que era una mujer, por supuesto que era… pero yo de la manera que miraba a esta mujer era más un jefe, era una cabeza pensante, era una persona inteligente, era un referente de criterios, Día de San Valentín, luchadora, política convencida.
Entonces, para mí, lo que me interesa de las personas es esto, ante todo la persona, después de todo el género. compramos, estamos viviendo una época en la que el género se está cuestionando, ya no es hombre y mujer, ya están saliendo los binarios, los no binarios.. Pequeño, esto sería todo otro tema, pero es interesante, No? Para mí siempre me interesan las personas ante todo.
compramos, he de decir que como mujer, de su época, cuando el Franco murió el 75, la persona ya tenía un montón de años, que era ya muy mayor, Dios-hi-do, lo valenta que ella, com ella, tantas mujeres de España y de Cataluña.
Identidades feministas con las que me pueda identificar? La rubia, Joplin, Simone de Beauvoir, escritoras. Hay muchas mujeres y deberíamos ponerlas todas en lista y hacerlas una gran exposición. Una exposición tras otra.
Tu trabajo en relación con el feminismo ahora mismo Laura, como diseñadora como mujer, cuál es?
Soy feminista porque es necesario ser feminista pero ante todo soy persona soy persona, soy mujer tengo mi feminidad interpretada de mi manera pero no llevo el feminismo como una bandera continuamente allá ondeando. Cuando hace falta la saco y la saco bien alta pero estoy ante todo profesional y lo que me interesa son cosas de mujeres pero también son cosas de personas y de la vida en general que nos afecta a todos, hombres y mujeres.
Estoy intentando utilizar los medios de expresión últimamente por curiosidad personal, no sé si llegará a ningún sitio a nivel comercial, aunque exponerlo a otra gente siempre es importante -tanto si hay o no un premio económico-. Creo que es importante exponer lo que haces para que vas a recibir un feedback, tanto si te pagan como si no. En este sentido, el dibujo es una herramienta de expresión muy bonita y últimamente, con la diversion, estoy explorando el tema de la sexualidad de la mujer. Más que sexualidad, es el tema del erotismo, de su representación y aquí le estoy dando vueltas. No sé si tiene que ver con el feminismo sino que lo veo como un divertimento con clave femenina.
¿Cuál es para ti la Sal de la Vida?
Para mí la “Sal de la vida” sin dudas es el amor. El amor lo es todo. Y si queremos añadir más cosas: es el amor y el respeto. Yo creo que estos son claves, y con esto ya puedes respirar a fondo, ya puedes trabajar, ya puedes convivir, convivir contigo y con los demás. Vivir y morir con amor y respeto porque esto es La sal de la Vida: el amor y el respeto.
LA SAL DE LA VIDA, Feminismo contemporáneo en primera persona
Por ÁNGELES BRONSOMS. Si quieres hacer sugerencias o propuestas: angelsb@grn.es





