“La sal de la vida es lo que nos recuerda que la vida no debe ser perfecta, pero sí nuestra”
INMA SOLER es fisioterapeuta por la Universidad de Girona, postgrado en traumatología y cirugía ortopédica y madre de dos hijos con su esposa. El suyo es un trabajo agradecido cuando se hace bien.. así lo valoran los suyos -y las suyas- pacientes que remarcan su calidad humana, trato, calidez y extraordinaria profesionalidad que aplica desde Palafrugell y también como Coordinadora del Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña en Girona.
La entrevista se inicia como siempre con la propia autobiografía de nuestra invitada
Nací en Palamós un 17 de septiembre de fa 41 años. Un pueblo que me enseñó a amar el mar, la tramontana y las largas tardes de verano. Tuve una infancia feliz pero como todas no exenta de contradicciones. En casa nunca me faltó de nada, salvo una pelota de fútbol. Cada Navidad la pedía y cada Navidad no aparecía, y no porque no me la llevaran sino porque lo de jugar al fútbol no era de niñas. La consigna era muy clara: patinar si pero monopatín no. Basquet si, pero jugar al fútbol no. Y yo que ya tenía un instinto nato para subirme por los árboles y arañarme las piernas explorando, pues veía estas normas como si fueran muros invisibles pero muy reales.
Si 15 años después de insistir mucho y con la promesa implícita de que no me defeminizaría me dejaron jugar al fútbol, mi madre esto si, me venía a ver algunos partidos con esa mezcla de resignación y desaprobación que sólo saben hacer las madres.
De hecho todavía ahora si le digo que me he apuntado a un equipo de fútbol de madres se encoge la nariz como si hubiera confesado que hago no se salto en paracaídas o algo así. Mis padres teníamos unos amigos franceses, en Pedro y Ana, y a Pierre le parecía muy gracioso todo lo que me despertaba curiosidad como desmontar cosas, explorar, pez, probar deportes. Siempre decía: es un niño… y yo sabía que aquello traería cola.
Mi madre me recordaba enojada y sin derecho a replica que había cosas que las niñas no hacían. Así que crecí con una especie de culpabilidad por querer explorar y salir de mi sitio. Estas pequeñas barreras me hicieron apasionarme por el mundo y paradójicamente ir cogiendo confianza. Hacer frente a las cosas no era fácil pero aprendí a hacerlo aunque a menudo fuera con silencio.
Estudié fisioterapia la UdG y después hice un posgrado en traumatología y ortopedia en la UAB y aquí estoy haciendo una de las cosas que más gusta que es ayudar a las personas acompañarlas en sus procesos de recuperación me hace sentir muy útil y me hace sentir profundamente conectada. Sigo siendo la misma niña curiosa pero alguien me llama mamá. Tengo dos niños preciosos que me han enseñado una nueva manera de mirar el mundo y una familia que nunca imaginé pero que resulta que era la que necesitaba. Mi mujer dice que soy alegre, empática y que tengo una sed de aprender incombustible y si todavía me araña las medias si hay que subirme a un sitio para ver el más allá.
Qué referentes: personas, movimientos, memorias del feminismo o feministas con los que te sientes identificada, han influido en tu perspectiva, han ayudado a concienciarte y construir tu mirada feminista?
Mis referentes feministas han sido diferentes figuras que a pesar de ser de distintos ámbitos han compartido una lucha común por la igualdad y la justicia. Por ejemplo, Rosalind Franklin, que me inspiró mucho con su papel clave en la ciencia a menudo invisibilizado y que me recuerda que las mujeres también podíamos tener un conocimiento con el trabajo de campos dominados por hombres. oh Hermana Rosetta Tharpe, el mar de roca, que con su fuerza y talento musical me hace entender cómo las mujeres pueden romper esquemas y revolucionar la cultura.. y mas en aquellas épocas. Evidentemente la María Curie, que aunque es el ejemplo típico, a mí me ha encantado. Para mi es un ejemplo de perseverancia, excelencia y me ha enseña a valorar la pasión por el conocimiento sin límites. Me gusta mucho.
En el ámbito más cercano y actual me siento muy influida figuras como la julia salander que es una voz relevante en las redes sociales y me gusta porque a través de su feminismo -que es muy pedagógico- consigue llegar a miles personas y además jóvenes. Plantea debates necesarios sobre igualdad, consentimiento, y la lucha contra el patriarcado en nuestro día a día.
Y el movimiento feminista con el que me siento identificada sería el feminismo de la tercera ola porque amplía los focos de las luchas feministas haciéndolas más inclusivas, quizás más adaptadas a las complejidad del mundo contemporáneo.
I qué obstáculos has encontrado en tu camino, como el techo de vidrio, discriminaciones, edatismo, misogínia, confrontaciones con los guardianes del patriarcado en esta lucha por nuestros derechos?
Mi primer recuerdo con el techo de cristal fue en los 10 años con un niño de la clase que me dijo que los hombres eran mejores que las mujeres. Y cuando le pregunté por qué me respondió con una lista imbatible por aquella niña de 10 años sin referentes.
Me dijo: el mejor cocinero quien se? , el mejor tenista? , el futbolista mas rico, a eren hogares… Me quedé sin respuesta, y aunque me dio una rabia inmensa, aquella impotencia me dejó con una pregunta que todavía a día de hoy me acompaña. La revivo pero…. porque.
Luego está el deporte que me apasionaba y me regaló una colección de micro-discriminaciones siempre había un: "por ser una chica juegas muy bien", “un aburrido? Pero si parece que juegues como un chico?". Al principio estaba preocupado, porque lo que quería era jugar pero con el tiempo entendí que aquello no era un elogio sino que eran techos pintados por parecer techos normales. Con los años he ido entendiendo que estas experiencias no eran casualidades, sino que forman parte de un sistema que invisibiliza a las mujeres o que las tolera sólo cuando demuestran hacer el doble para recibir la mitad. Creo que el techo de cristal no se sólo en las altas esferas, sino que lo encontramos en el patio de la escuela, en el fútbol o en las conversaciones de bar ya menudo el mayor obstáculo no son las palabras k te dicen, sino la forma de cómo te acaban hacer dudar de ti misma. Pero apunta, si puedes volver atrás a ese patio de la escuela le dirá a ese niño: “quizás los nombres que conoces son de hombres, pero sabes porqué, por que las mujeres han tenido que luchar por hacerse un hueco en un mundo hecho a medida por los hombres, pero esto cambia y tu lista está a punto de quedar muy corta”. Y le soltaría una sonrisa.
El feminismo no se trata de competir sino de compartir un mundo en igualdad. Así que entre techos de cristal, comentarios absurdos y momentos de duda, he aprendido que cada obstáculo es también una oportunidad para hacerme más fuerte y buscar una mejor respuesta, que quizás no es el final feliz pero es una manera de ir desmontando el techo un trocito cada vez.
Cómo influye la diversidad cultural en tu vida actual?
La diversidad cultural creo que influye muy positivamente en mi vida porque me permite entender diferentes formas de ver el mundo, maneras de vivir, costumbres, situaciones y valores que nunca me hubiera planteado. Compartir espacios con personas de culturas diversas me enseñan a ser más empática, más flexible ya valorar la riqueza que nace de estas diferencias, ara ser, no puedo evitar ver que a menudo ciertas tradiciones cultural o religiosas pues sirven para perpetuar desigualdades, especialmente hacia los hombres. Y entro en oposición compleja porque quiero respetar la diversidad porque me gusta y porque creo en ella, pero también creo firmemente en la defensa de los derechos humanos y de la igualdad de género . Pienso que la cultura no debería ser una excusa para limitar y oprimir a nadie. Y que el feminismo también tiene un papel muy importante a la hora de acompañar estos debates y buscar puntos de encuentro entre tradición e igualdad. Por tanto, intento vivir estas diversidad con apertura de tamaños pero sin dejar de cuestionar aquellos aspectos que pueden poner barreras al progreso ya la libertad de las personas especialmente por las mujeres.
Desde una perspectiva feminista, has reflexionado sobre tus privilegios o su ausencia en tu entorno?
Desde una perspectiva feminista reflexionar sobre mis privilegios es cómo realizar una auditoría interna. A veces es incómodo, pero es necesaria. Tengo privilegios evidentes, cómo haber nacido en un lugar donde he podido estudiar, trabajar y salir a la calle sin miedo, o casi siempre. Pero veo las ausencias: ser mujer en el mundo patriarcal se cómo jugar a un videojuego con modo super difícil, donde siempre debes hacer el doble para conseguir la mitad. Y eso si, reflexionar sobre ello me ayuda a ponerme las gafas violetas y ser más consciente de lo que me gustaría cambiar tanto en mi entorno como en el mundo.
¿Cuáles son tus objetivos actuales en relación con el feminismo?
Mis objetivos actuales en relación al feminismo pasan por mi, concretamente por dos pequeños humanos que tengo a cargo. Quiero enseñarles desde pequeños que el feminismo no es algo de ellas, sino que es de todo el mundo, y que el cuestionamiento de injusticias son valores esenciales. Quiero que crezcan sabiendo que las emociones no tienen género, que no hay juguetes de niño o niña, y que el mundo será mejor si aprendemos a compartirlo en igualdad. Y mi objetivo sería criar a chicos que no sólo entiendan el feminismo, sino que lo practiquen, porque el futuro se construye en casa, i sí, de vez en cuando me da miedo equivocarme, pero creo que transmitir valores con coherencia y algo de humor ya es un buen punto de partida.
Y qué medidas, debates, uno, propuestas para impulsar el cambio y cómo transformar, movilizar?
Para impulsar el cambio, yo creo que el primer paso es educar, des de la base, en las escuelas, en casa y en la sociedad en general. Es fundamental que desde pequeños se promuevan valores como la igualdad, el respeto, la diversidad.. y yo apuesto en un cambio en la forma de educar, donde no se perpetúen roles de género, estereotipos, sino que se promueva la libertad de elección para todos.
En cuanto a los aspectos que quiero transformar, sense dubte, sería la representación de las mujeres en ámbitos de poder. La ciencia, tecnología, cultura… Necesitamos más referentes femeninos visibles en todos los sectores, no sólo en las artes o en el entretenimiento. También me gustaría ver una sociedad en la que la conciliación laboral y familiar no sea una batalla diaria por las mujeres, sino un rasgo compartido entre todos. En resumen, el cambio viene de las pequeñas acciones del día a día, de la forma en que educamos y cuestionamos las cosas que parecen naturales. Si cada uno de nosotros hace de su parte, yo creo que el futuro será más justo para todos.
¿Cómo definirías o qué significa para ti la expresión «La sal de la vida»?
Para mí, la sal de la vida es el toque especial que hace que todo tenga más sabor. Los momentos espontáneos, los errores que acaban siendo risas, una buena conversación con amigos que no sabe si es profunda o sólo una excusa para reírte de ti misma. Es lo que te hace levantar por la mañana con ganas. La sal de la vida es lo que nos recuerda que la vida no debe ser perfecta, pero sí nuestra.
LA SAL DE LA VIDA, Feminismo contemporáneo en primera persona
Por ÁNGELES BRONSOMS. Si quieres hacer sugerencias o propuestas: angelsb@grn.es





