Varios ayuntamientos del Baix Empordà, entre ellos Calonge y Sant Antoni, han descartado aplicar nuevos recargos municipales vinculados al turismo durante la temporada 2026.
La decisión llega después de reuniones con el sector hotelero y comercial, que había advertido sobre la presión fiscal existente.
Algunos grupos políticos de izquierdas defendían destinar estos ingresos a vivienda y sostenibilidad, mientras que otras formaciones consideraban que podía perjudicar a la competitividad turística.
Finalmente, la mayoría de gobiernos municipales han optado por mantener el actual modelo fiscal.





