Uno de los establecimientos más emblemáticos de Platja d'Aro, El Cisne, ha cerrado definitivamente sus puertas este domingo 31 de mayo, poniendo punto final a una trayectoria de casi siete décadas en el centro del municipio.
Fundado el año 1957 en la avenida de s'Agaró, El Cisne se había convertido en un auténtico símbolo de la población y era considerado el establecimiento comercial en activo más antiguo de Platja d'Aro. Durante generaciones, vecinos, visitantes y veraneantes han pasado por sus mesas para el desayuno, tomar un café, degustar sus pasteles o simplemente compartir un rato en uno de los locales más reconocibles del municipio.
El anuncio del cierre ha generado numerosas muestras de nostalgia entre clientes habituales, que recuerdan a El Cisne como un punto de encuentro inseparable de la historia moderna de Platja d'Aro. Muchos destacan el ambiente clásico del local, el trato familiar y una decoración que, lejos de seguir las modas actuales, conservaba la esencia de otra época.
Según diversas informaciones, la familia propietaria ha vendido tanto el local comercial como la vivienda superior a unos inversores, que prevén destinar el espacio al mercado de alquiler.
El cierre de El Cisne se añade a la desaparición progresiva de otros negocios históricos de Platja d'Aro, en un contexto de transformación comercial marcado por la llegada de nuevas marcas y franquicias. Para muchos vecinos, su desaparición supone la pérdida de una parte de la memoria colectiva del municipio.
Con la persiana bajada por última vez, Playa de Aro dice adiós a uno de sus grandes clásicos. Un local que durante casi 70 años ha sido testigo de la evolución turística de la Costa Brava y que quedará grabado en el recuerdo de muchas generaciones.





