El gobierno municipal de ERC y PSC trabaja con la previsión de mantener unas cuentas cercanas a los 35 millones de euros y quiere presentarlos en el pleno de diciembre. Los retrasos administrativos, la necesidad de pactar con la oposición y el futuro de los tributos municipales marcarán las negociaciones.
El Ayuntamiento de Palamós y Sant Joan afronta los últimos meses del año con uno de los retos más importantes de la gestión municipal: la elaboración de los presupuestos para el 2027. El equipo gobernante, integrado por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y el Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC), prepara una propuesta marcada por la contención del gasto y por la necesidad de conseguir los apoyos políticos necesarios para llevarlo a cabo.
La intención del gobierno municipal es llevar el proyecto al pleno del mes de diciembre, con una previsión económica que se situaría en torno a los 35 millones de euros, una cifra similar a la de los presupuestos vigentes.
Así lo ha explicado el concejal de Servicios Económicos, Eduard Riera, de ERC, que ha apuntado hacia unas cuentas prudentes, aunque todavía no se ha concretado si esta política de contención comportará modificaciones en los impuestos y tasas municipales.
Ésta es, precisamente, una de las grandes incógnitas que tendrán que aclararse durante las próximas semanas.
Un presupuesto condicionado por los trámites administrativos
La elaboración de las cuentas municipales no ha podido avanzar al ritmo habitual.
Uno de los factores que ha condicionado el calendario es el retraso en la aprobación de la cuenta general del ejercicio 2025, que el gobierno prevé llevar al pleno de este mes de octubre.
A esta circunstancia se añade el relevo en el puesto de interventor municipal, vacante desde el pasado 31 de julio y que, según la información comunicada el 16 11 de octubre, debía cubrirse próximamente con un funcionario interino.
La intervención municipal ejerce una función esencial en el control y la fiscalización de la gestión económica del Ayuntamiento. Por eso, la normalización de esta situación administrativa es un elemento relevante para poder avanzar en la tramitación de las nuevas cuentas.
El gobierno confía en superar estos obstáculos y disponer de una propuesta que pueda ser negociada con el resto de grupos municipales.
Cabe recordar que el presupuesto no es únicamente un documento contable. Es el instrumento que determina cómo se distribuyen los recursos públicos y qué actuaciones podrán desarrollarse durante el año.
A nosotros 35 millones de euros para gestionar el municipio
El presupuesto municipal aprobado para el 2026 asciende a 35,2 millones de euros, de los cuales cerca de 2,65 millones se destinaron inicialmente al capítulo de inversiones.
Entre las actuaciones incluidas en aquellas cuentas estaba la segunda fase de mejora del paseo del Mar, el salón de ceremonias civiles del cementerio municipal y varias intervenciones de asfaltado y arreglo de aceras.
compramos, con la preparación de las cuentas para el 2027, el gobierno plantea mantener una dimensión presupuestaria similar.
Sin embargo, una cifra global similar no significa necesariamente que todas las partidas se mantengan.
La distribución final de los recursos dependerá de factores como los gastos de personal, el mantenimiento de los equipamientos públicos, las obligaciones económicas municipales, los ingresos previstos y las prioridades que se establezcan para el nuevo ejercicio.
Para los ciudadanos, lo más importante será conocer cómo se traduce esta previsión en servicios y actuaciones concretas.
En áreas como la limpieza, la seguridad, el mantenimiento de las calles, los servicios sociales, instalaciones culturales o deportivas, las decisiones presupuestarias tienen consecuencias directas sobre la vida cotidiana.
de momento, pero, no se ha hecho pública una distribución detallada de las partidas del 2027 que permita determinar qué ámbitos dispondrán de más o menos recursos.
Subirán los impuestos municipales?
Una de las cuestiones que puede generar mayor interés entre los vecinos es el futuro de los tributos municipales.
En la información hecha pública hasta ahora, el concejal Eduard Riera no ha concretado si la propuesta presupuestaria incorporará incrementos de los impuestos o de las tasas.
Esta incertidumbre llega después de un ejercicio, el 2026, en que el gobierno optó por la congelación de los tributos municipales.
La posibilidad de una modificación fiscal también ha estado presente en el debate político.
El portavoz de Junts per Catalunya en el Ayuntamiento, Raimon Trujillo, ha expresado su opinión de que los compromisos económicos del 2027 harán necesario incrementar impuestos y ha cuestionado que el gobierno logre aprobar unas nuevas cuentas.
Esta afirmación corresponde a una valoración del grupo de la oposición y no a una decisión adoptada por el Ayuntamiento.
En cualquier caso, el debate sobre los ingresos municipales será uno de los puntos a seguir con más atención.
Porque hablar de impuestos no es sólo hablar de recaudación. También es hablar de la capacidad económica de las familias, del coste que soportan los pequeños negocios y de los servicios que la administración puede ofrecer con los recursos disponibles.
El gobierno necesita llegar a acuerdos con la oposición
La situación política municipal tendrá un papel determinante en la aprobación del presupuesto.
ERC y PSC gobiernan en minoría y, por tanto, necesitan encontrar fórmulas de colaboración con otros grupos del consistorio.
El presupuesto del 2026 se pudo aprobar gracias a la abstención de Junts per Catalunya, que facilitó que prosperara la propuesta presentada por el gobierno.
Aquel acuerdo estaba vinculado a varios compromisos municipales, entre los que figuraban la redacción del proyecto de una nueva comisaría de la Policía Local, el estudio de un aparcamiento soterrado en la Arbreda, la compra de los locales de la antigua Radio Costa Brava en las Galerías Carme y el mantenimiento de la subvención en la regata Christmas Race.
compramos, el mismo grupo de Junts ha manifestado dudas sobre la posibilidad de que se aprueben unos presupuestos nuevos para el 2027.
Su portavoz, Raimon Trujillo, ha planteado el escenario de una prórroga de las cuentas actuales.
Des del govern, en cambio, Eduard Riera considera prematuro dar por sentado este desenlace y mantiene la voluntad de trabajar para alcanzar los acuerdos necesarios.
Estas diferencias evidencian que las negociaciones presupuestarias no estarán condicionadas exclusivamente por las cifras económicas, sino también por el grado de cumplimiento de los compromisos anteriores y por las prioridades de cada grupo municipal.
¿Qué pasaría si no se aprobaran los nuevos presupuestos?
Si el consistorio no lograra aprobar un presupuesto para el 2027 antes del inicio del ejercicio, las cuentas vigentes quedarían prorrogadas en los términos que establece la normativa.
Esto no significaría que el Ayuntamiento dejara de funcionar.
Los servicios municipales podrían continuar prestándose y la administración mantendría su actividad ordinaria, aunque una prórroga puede comportar limitaciones en la planificación y ejecución de determinadas actuaciones.
En este escenario, algunas inversiones o nuevos proyectos podrían requerir modificaciones presupuestarias u otros procedimientos administrativos.
Por eso, la aprobación de nuevas cuentas suele ser una herramienta importante para ordenar las prioridades municipales y facilitar la gestión de los recursos durante el año.
de momento, la prórroga es una posibilidad planteada en el debate político, no una decisión confirmada.
La opinión de La Proa Digital: los ciudadanos deben saber qué significa realmente un presupuesto de contención
De La Proa Digital consideramos que el debate sobre los presupuestos municipales merece ir más allá de los posicionamientos de los distintos partidos.
Cuando se habla de contención económica, es necesario explicar qué significa exactamente esta expresión.
Se mantendrán los servicios públicos actuales? Se reducirán determinadas inversiones? Habrá más recursos para el mantenimiento de las calles y equipamientos? Cómo se garantizará la atención a las personas que más lo necesitan?
Éstas son algunas de las preguntas que pueden formular legítimamente los vecinos de Palamós y Sant Joan.
Mantener una cifra presupuestaria similar a la del año anterior no permite, por sí solo, si la capacidad de respuesta municipal mejorará o disminuirá.
Para valorarlo será necesario conocer las partidas concretas, las obligaciones de gasto y los resultados de la ejecución de los presupuestos anteriores.
También consideramos necesario que el debate sobre los impuestos sea transparente y comprensible.
Si se proponen aumentos de impuestos, los ciudadanos deben poder saber sus motivos, el impacto económico y el destino de los ingresos adicionales. Si optas por mantenerlos congelados, también conviene explicar cómo se prevé sostener los servicios y las inversiones.
Por otra parte, los acuerdos políticos son una parte normal del funcionamiento de un ayuntamiento que gobierna en minoría.
La negociación entre gobierno y oposición debería permitir contrastar prioridades, revisar compromisos y hacer públicos los argumentos de cada propuesta, de modo que la ciudadanía pueda entender qué alternativas hay sobre la mesa.
A las puertas del 2027, será especialmente importante distinguir los anuncios de las actuaciones efectivamente ejecutadas.
Un presupuesto municipal no debería valorarse sólo por los millones de euros que anuncia, sino por la forma en que se distribuyen, se ejecutan y transforman en servicios útiles para la población.
Desde La Proa Digital seguiremos la evolución de este proceso, con especial atención a las decisiones sobre fiscalidad, servicios públicos e inversiones.
Porque los presupuestos son mucho más que números: son una expresión concreta de las prioridades municipales, y los ciudadanos tienen derecho a conocerlas y disponer de toda la información necesaria para valorarlas.





