Cristina Torres, impulsora de proyectos culturales

Datos:

Compartir:

La sal de la vida es esa esencia que da sabor a la existencia.
Es ese pequeño ingrediente que transforma el día a día en una experiencia más profunda, más intensa y más humana. Para mí, esta sal es la esperanza.

Hoy, a La Sal de la Vida, conversamos con Cristina Torres, gestor cultural, trabajadora social y agente de género. Actualmente es directora del Centro El Puig. Es también socia fundadora de Producciones TEM, empresa con más de 15 años de trayectoria en la producción, organización y gestión de proyectos culturales y festivales. Con una amplia experiencia en el sector cultural, en los últimos años ha incorporado también la perspectiva de género en su formación y práctica profesional.

cualquier 2000, el musicólogo norteamericano Sherrie Tucker publicó Cambio de giro, una investigación sobre las bandas femeninas de jazz durante la Segunda Guerra Mundial. Su trabajo recuperaba una generación de mujeres extraordinarias y cuestionaba la forma en que la historia de la música había invisibilizado sus aportaciones. La investigación invitaba a repensar las políticas culturales ya reconsiderar el lugar de las mujeres creadoras dentro de la historia reciente de Estados Unidos.

Esta concepción de la cultura como herramienta de transformación social también inspira la trayectoria de Cristina Torres. En esta entrevista comparte su recorrido vital, su compromiso feminista y su forma de entender la cultura como un espacio de cambio.

Cristina, cuéntanos un poco quién eres.

Soy de Organyà, en el Alt Urgell, y actualmente vivo en Banyoles. Soy trabajadora social, gestora cultural y agente de género, con formación en Gestión Cultural y en Género y Políticas de Igualdad. Hace más de veinticinco años que me dedico a la gestión, la producción y la organización cultural, especialmente en el ámbito de los festivales y los proyectos culturales. A lo largo de estos años he tenido la oportunidad de impulsar y acompañar proyectos muy diversos en todo el territorio catalán.

Actualmente soy directora del Centro El Puig, una nueva etapa profesional que me permite conectar mi experiencia en gestión con mi formación y vocación social.

Qué personas o memorias del feminismo te han influido más a la hora de construir tu mirada?

A lo largo de mi vida me han influido muchas mujeres, pero sobre todo las de mi entorno más cercano. Me crié rodeada de mujeres con historias difíciles, que a menudo sacaban adelante a sus familias en silencio, con una fuerza y ​​una resiliencia que no supe valorar plenamente hasta muchos años después.

Estas experiencias, junto con mi trayectoria personal y profesional, han ido construyendo mi mirada feminista. Para mí, el feminismo no es sólo una teoría o un movimiento político, sino una forma de entender las desigualdades que atraviesan la vida cotidiana de muchas mujeres.

También me han influido escritoras, artistas, profesionales y muchas mujeres que he ido conociendo a lo largo de los años. Todas ellas me han ayudado a entender que no existe una única manera de vivir o explicar el feminismo, pero sí una causa compartida: avanzar hacia una sociedad en la que mujeres y hombres puedan vivir con los mismos derechos, oportunidades y libertades.

Qué obstáculos has percibido en el mundo de la música, un ámbito que conoces tan bien?

A lo largo de mi trayectoria he percibido varios obstáculos por el hecho de ser mujer. Algunos vienen de muy atrás, de una época en la que muchas actitudes que hoy identificaríamos como discriminatorias

machistas estaban completamente normalizadas. Con los años, y también con mayor conciencia, he aprendido a reconocerlas ya poner límites.

En el campo profesional, después de más de veinticinco años vinculada a la producción, la organización de festivales y la gestión cultural, he comprobado que el mundo de la música sigue siendo bastante masculinizado, sobre todo en los espacios de dirección y de toma de decisiones. Me he encontrado más de una vez con comentarios que ponían en duda mi capacidad para liderar determinados proyectos o con situaciones tan significativas como llegar a una reunión y que me preguntaran quién era mi jefe. Y la respuesta era muy sencilla: mi cabeza era yo.

A menudo he tenido la sensación de que, con el dueño, debes demostrar un poco más tu valía y tu autoridad profesional. Y también que determinadas formas de liderazgo se juzgan de manera diferente según si quien las ejerce es un hombre o mujer. Una mujer firme o exigente puede recibir etiquetas que difícilmente se aplicarían a un hombre en la misma posición.

También hay cierta soledad en estas situaciones, porque no siempre encuentras complicidad o soporte en el entorno profesional. Pero todo este recorrido me ha ayudado a construir una mirada más crítica sobre las desigualdades y sobre cómo ejercemos el liderazgo.

A pesar de las dificultades, me siento orgullosa del camino recorrido. Todas estas experiencias han influido en mi forma de entender la gestión cultural y en la voluntad de contribuir, desde los proyectos en los que participo, a generar espacios profesionales más igualitarios y respetuosos.

Cómo vives la diversidad cultural y qué reflexión haces sobre los privilegios?

La diversidad cultural ha estado siempre muy presente en mi trayectoria personal y profesional. Estudié Trabajo Social con una clara vocación social y, durante las prácticas en Barcelona, trabajé en el ámbito del racismo y conocí de cerca muchas situaciones de desigualdad y exclusión.

Más adelante, en el mundo de la cultura, he tenido la oportunidad de trabajar con personas de orígenes, realidades y trayectorias muy diversas. Esto me ha confirmado que la cultura puede ser una herramienta muy potente para generar cohesión, dar voz a realidades a menudo invisibilizadas y favorecer espacios más inclusivos.

También creo que es importante ser conscientes de nuestros privilegios. A menudo damos por sentado derechos, oportunidades o condiciones de vida que no son iguales para todos. Tomar conciencia nos obliga a escuchar más, a revisar nuestra forma de mirar ya intentar no hablar en nombre de los demás.

Para mí, la diversidad es sobre todo una fuente de aprendizaje y una oportunidad para construir una sociedad más justa, respectivo en plural.

Cuando hablas de privilegios, qué te viene a la cabeza?

Cuando hablo de privilegios, pienso sobre todo en la importancia de ser consciente del lugar desde el que miras el mundo. A pesar de haber vivido situaciones de desigualdad o discriminación, también sé que parto de una posición que me ha permitido acceder a la educación, a la salud, desarrollar una trayectoria profesional y dedicarme a un trabajo que me apasiona.

Esto me hace pensar que las oportunidades no son las mismas para todos y que factores como el género, el origen, la situación económica o el lugar en el que naces pueden condicionar profundamente una vida.

Ser consciente de los propios privilegios no significa restar importancia a las dificultades vividas, sino entenderlas dentro de un contexto más amplio. A mí me ayuda a relativizar, a escuchar más ya mirar las desigualdades con mayor responsabilidad y empatía.

Qué retos de futuro te planteas? Qué herramientas crees que pueden contribuir a impulsar el cambio?

Para mí, uno de los grandes retos de futuro es seguir aprendiendo e incorporando nuevas herramientas a mi práctica profesional. La formación siempre ha sido muy importante, y por eso cursé el máster en Género y Gestión de Políticas de Igualdad, que me ha permitido ampliar la mirada y profundizar en cuestiones que hoy considero imprescindibles.

Desde mi trayectoria en la cultura y la producción de festivales, me interesa especialmente avanzar en la incorporación de la perspectiva de género a los proyectos y equipos: desde las programaciones y la comunicación hasta las formas de trabajar, liderar i prendre decisions.

Creo que el cambio necesita formación, sensibilización y herramientas concretas: buenas prácticas, protocolos de prevención de las violencias machistas, comunicación inclusiva, equipos y programaciones más equilibradas y, sobre todo, profesionales especializados que puedan acompañar a estos procesos. El reto es pasar de las buenas intenciones a acciones reales y sostenidas. Para mí, se trata de seguir aprendiendo, revisándonos y contribuyendo a construir espacios culturales, sociales y profesionales más igualitarios, inclusivos y respetuosos.

Para terminar, qué es para ti la sal de la vida?

La sal de la vida es esa esencia que da sabor a la existencia. Es ese pequeño ingrediente que transforma el día a día en una experiencia más profunda, más intensa y más humana. Para mí, esta sal es la esperanza. La esperanza es el motor que nos ayuda a seguir adelante cuando todo parece difícil. Es el hilo que nos sostiene y que nos impulsa a levantarnos cada vez que caemos. Puede parecer una idea sencilla, pero creo sinceramente que la esperanza nos permite imaginar un mundo mejor y seguir trabajando para que sea posible.

Es también la fuerza que alimenta la lucha por la justicia, que nos anima a crear, a amar ya compartir. Sentir esperanza, la vida seria insípida. Con esperanza, en cambio, todo adquiere sentido.

LA SAL DE LA VIDA, Feminismo contemporáneo en primera persona.
Por ÁNGELES BRONSOMS

spot_imgspot_img

Artículos relacionados

Tragedia ferroviaria en Toledo: 69 muertes en el choque de dos trenes de alta velocidad

La col·lisió entre un AVE de Renfe i un tren d'Iryo, producida el miércoles por la mañana en Urda, Ja...

Palamós prepara un presupuesto de contención para el 2027 con la incógnita de los impuestos y los acuerdos políticos

El govern municipal d'ERC i PSC treballa amb la previsió de mantenir uns comptes propers als 35 millones...

Una mariposa para acompañar el dolor: el Hospital de Palamós da un paso adelante en la atención al duelo perinatal

El centre sanitari incorpora un símbol discret per identificar les famílies que han perdut un nadó durant l'embaràs,...

Palamós inicia la transformación de la playa Gran con una inversión de cerca de 1,4 millones de euros

Las obras, iniciadas el 19 d'octubre, permitirán recuperar la calidad de la arena, crear un nuevo espacio dunar..